Cuando se tiene una empresa que no documenta sus procesos productivos, es común pensar que la calidad se logra escribiendo toneladas de papel que nadie leerá y aplicara, sistema que más de una empresa de certificación se prestara a evaluar y certificar, con el compromiso futuro (y bien intencionado) de documentar.
Se contratan becarios que desconocen el producto y los procesos, y para complicar más la documentación, posteriormente se contrata a un Consultor (que en un descuido nunca ha trabajado en una empresa), que buscara la forma de justificar su existencia (y cobro de honorarios) generando un sistema de gestión muy grande y complejo, lo cual puede ser peligroso, sobre todo si el competidor reacciona más rápido.
RECUERDE: Los mejores sistemas de calidad exitosos, son simples y muy sencillos (y pequeños).
